Santa Cruz de la Sierra es un pueblo tranquilo situado a 15 minutos en coche de Trujillo, a lado de una montaña que se eleva sobre el paisaje. Esa montaña invita a ser escalada. Hay varias rutas marcadas (pero no especialmente claras), pero, incluso si pierde su camino hacia la cima, es una buena zona para caminar, con charcos inesperados con ranas y canalizaciones de agua de la época romana. Las vacas, que a veces te bloquean el camino, llenan el valle con el sonido de sus campanas, hasta mucho después de que hayan decidido dejarle pasar.

La vistas (en Trujillo) son hermosas. A su regreso, el pueblo ofrece dos restaurantes para el almuerzo o la cena. Un poco más de una hora para subir y más de una hora para el regreso.