• Una "casa rural" sin ser muy rural, por su ubicación en el centro de Trujillo, por su arquitectura vanguardista y por su decoración moderna.

    La casa, del siglo XVI y recién reformada, tiene 6 apartamentos estudio de alta calidad a su disposición. Con un patio muy verde y acogedor, donde se puede leer bajo un limonero o dormir la siesta en una hamaca.

    O zambullirse en la piscina en días de calor. Una oferta distinta en el corazón de la provincia de Cáceres: Trujillo. Un lugar para sentirse en casa.

  • El nombre es un neologismo creado por Miguel de Cervantes. Aparece en el capítulo 21 de la primera parte del Quijote (1605). En este episodio, el ingenioso hidalgo estaba convencido de que el yelmo en cuestión era el famoso yelmo de Mambrino -rey moro a cuyo casco se atribuía poderes mágicos- mientras el resto del mundo veía en él una ordinaria bacía de barbero. Cervantes, con su acostumbrada agudeza, pone en boca de Sancho Panza el término 'baciyelmo', zanjando así la disputa entre Don Quijote y los demás.

    Cuando descubrimos que Cervantes había estado por estas tierras, nos vino la inspiración para el nombre de nuestro establecimiento, basado en esa idea de múltiples perspectivas y realidades. Nuestro 'baciyelmo' es también varias cosas a un tiempo: un negocio y una vivienda familiar en un edificio antiguo y moderno, pues se trata de una casa del XVI, aunque reformada para ofrecer todas las facilidades de la vida del XXI.


Cuarto de baño privado, cocina privada, TV, WiFi, suelo radiante y aire acondicionado, biblioteca, jardín, piscina, parking.


Posada sin humo.